VARIOS DOCUMENTOS
SOBRE EL MUNDO PERSA ANTIGUO.
DOCUMENTO
I
Extracto de la carta enviada
por el profesor de la Universidad de Susa, Darawayash Eshmún
al Profesor Sharashas Pelervhié.
Estimado
amigo y colega.
A pesar
del estado fragmentario de alguna de las tablillas he realizado un profundo
estudio lingüistico (...) Estoy en disposición de confirmarle
nuestras sospechas (...) Efectivamente las tablillas que usted me envió
corresponden a la quinta dinastía (...) El idioma empleado, como
usted sugería, es el Farsoelamita, probablemente de uso normal
en la corte. Si bien algunas utilizan el Pharashih que, como bien sabe
usted, era la lengua franca del naciente Imperio Persa. (...) A falta
de ulteriores comprobaciones puedo adelantarle que en ellas se mencionan
tres reyes de la quinta dinastía así como diversos acontecimientos,
diría yo, bastante relevantes que se sucedieron entre los años
1625BC y 1400BC, según la datación cristiana.
A continuación
paso a transcribirle el contenido de las tablillas más importantes.
Tablilla 1:
Y los indios nos entregaron modos de escritura y nos enviaron también
a los embajadores aztecas y zulúes que estaban de paso por su
capital y Nós decidimos ofrecerles como regalo ruedas y un tratado
de albañilería con incrustraciones de oro.
Tablilla 2A:
Y lanceros fueron armados en Susa.
Tablilla 2B:
Y se decidió que algunos de Susa se fuesen adiestrando para arpojsha
( Trabajadores libres a sueldo del estado.).
Tablilla 3:
Y se informó que aztecas comenzaron construcción de Oráculo
y se informó que indios comenzaron construcción de Pirámides.
Tablilla 4:
Y se informó que rusos comenzaron construcción de Pirámides.
Tablilla 5A:
Y lanceros fueron armados en Pasargada y en Arbela.
Tablilla 5B:
Y se decidió que algunos de Pasargada y Arbela se fuesen aprestando
para ir hacia otras tierras.
Tablilla 6A:
Y algunos de Persépolis salieron hacia las fuentes del Pequeño
Estilpón, allí habrían de fundar ciudad.
Tablilla 6B:
Y los Dioses debían ser honrados. Y Kurush ordenó la construcción
de un Templo en Persépolis.
Tablilla 7A:
Y los arpojsha de Susa prestos estaban para el trabajo.
Tablilla 7B:
Y los Dioses debían ser honrados. Y Kurush ordenó la construcción
de un Templo en Susa.
Tablilla 8:
Y se informó que egipcios comenzaron construcción de Oráculo.
Tablilla 9:
Y la vía de Persépolis a Susa fue concluida. Y Shar-Addon
ordenó que fuesen sacrificados cien bueyes.
Tablilla 10:
Y se informó a Xennur-Addón que pronto el hierro circularía
hacia la capital.
Le envío
también la transcripción de la estela de mármol
indicándole que, dado que en ella aparece el nombre del rey Xenur-Addón,
podemos fecharla en la misma época que la Tablilla 10.
Foto de la tablilla 2A

Foto de la estela que celebra la fundación
de Ahn-Tiokh bajo el reinado de Xennur-Addón.

Transcripción: Yo, Xennur-Addón,
hijo de Shar-Addón el Persa, Rey del Gran Río, construí
esta ciudad para Gloria de Addón, Señor del Cielo.
DOCUMENTO
II
Lista de los Reyes de Persia,
extraída de la obra “El antiguo rostro de los persas”
del doctor Darawayash Eshmún, completada con otra lista que aparece
en “Sobre los primeros persas: Su tiempo y su mundo.” del
historiador alemán, Josif Krauter.
Período predinástico.
(4000BC-3500BC)
Hyot-Ashaish.
El mítico rey persa que venció al dragón (serpiente)
Djednesi que vivía en el cauce del Shtür Ibbún
(Río Estilpón) y fundó la ciudad de Parsheh
(Persépolis).
Varios reyes cuyo
nombre no se conserva.
Shumún-Eshih.
En su tiempo hubo feroces luchas contra los Fahtrim (Bactrianos).
La Primera Dinastía.
(3500BC-3050BC)
Hinf-Sher-Nuppushindd-Shkuathr.
Fundador de la 1ª dinastia.
Nuppu-Labash.
Meli-Shuma.
Addad-Shipak.
Varios reyes cuyo
nombre no se conserva.
Eribb-Amar-Udukk.
Se dice que comenzó escavaciones mineras.
La Segunda Dinastía.
(3050BC-2590BC)
Phuruk-Ush.
Fundador de la 2ª dinastia.
Varios reyes cuyo
nombre no se conserva.
Enkil-Apli.
Durante su reinado se fundo Farar-Akadd (Pasargada).
Nuppu-Apli
I.
Nuppu-Apli
II.
Nuppu-Apli
III.
Eribb-Balath-Farar.
Gran negociador, firmó tratados comerciales con los Bapp-Illum
(Babilonios).
Dos reyes cuyo
nombre no se conserva.
La Tercera Dinastía.
(2590BC-2110BC)
Makhnú-Uysh
I.
Fundador de la 3ª dinastía
Erdukh-Uysh.
Firmó tratados comerciales con los Iyyiph (Egipcios).
Varios reyes cuyo
nombre no se conserva.
Mukhím-Uysh.
Shumi-Uysh.
Makhnú-Uysh
II.
En su reinado se alcanzaron grandes conocimientos de metalurgia, se
firmaron tratados comerciales con Iyyiph y Bapp-Illum
y aparecieron los primeros tratados persas de geografía.
La Cuarta Dinastía.
(2110BC-1650BC)
Kurunush-Laabb
I.
Fundador de la 4º dinastía. Construyó Shush-Ah
(Susa).
Varios reyes cuyo
nombre no se conserva.
Kurunush-Laabb
II.
Mandó construir Arbbel-Laabb (Arbela).
Ishkún-Zahir
I.
Ishkún-Zahir
II.
Ushé-Izibb.
Ishkún-Zahir
III.
Ishkún-Zahir
IV.
Durante el reinado
de estos cinco reyes se amplió grandemente el conocimiento de
otras civilizaciones: Rush, Rumesh, Shinn, Faranshé, Yirmán,
Irukh,
Ewann (Eeuuanos), Hintt, Anklish.
La Quinta Dinastía.
(1650BC-1400BC)
Karlakh-Iyyash.
Fundador de la 5ª dinastía. Firmó tratados comerciales
con los Hintt y recibió a los embajadores de los Zulúh
y los Ashtek.
Varios reyes cuyo
nombre es desconocido.
Kurush
Shum-Lippur.
Kurush el Pío. Rey muy longevo que inició la construcción
de templos.
Shar-Addón.
Xennur-Addón.
Mandó fundar Ahn-Tiokh (Antioquía).
Vista del Imperio
Persa al final de la V Dinastía.

La Sexta Dinastía.
(1400BC-1150BC)
Al-Khintna.
Fundador de la sexta dinastía. Conocido como El Prudente, ordenó
el retorno de las tropas dispersas al hogar persa. Realizó importantes
acuerdos comerciales con los Iyyiph.
Dos reyes cuyo
nombre se desconoce.
Al-Khintna
II.
Envió colonos en busca de nueva tierras. Con él se iniciaría
un período de expansión.
Ishmen-Uriash.
Guerreó contra los bárbaros Nabbash (Navajos).
Varios reyes cuyo nombre se desconoce.
Shuma-Ysikk.
Ordenó fundar Tar-Shish (Tarso). Se realizaron valiosos
acuerdos con otras civilizaciones.
La Séptima Dinastía.
(1150BC-825BC)
Shtür-Ibbún
I.
Fundador de la séptima dinastía. Fue Shar-ni-Kal
(1) de Shuma-Ysikk. Tras la muerte
de éste sin desdencia, el consejo de los Püramas
(2) lo nombró rey y fue consagrado en la Jagashunas
(3). Durante su reinado se construyó el Gran
Templo de Addón en Persépolis.
(1)
En Farsoelamita. Lo mismo que Asrashas en dialecto pharashih.
Derivado de as: boca, y rashas: rey. Literalmente:
boca del rey. Podríamos traducirlo como Visir.
(2) En Pharashih: Los puros. Es decir, los nobles.
(3) En Pharashih: La unión de los hijos. La
asamblea de todos los persas.
Nubbur-Nitem.
Hijo mayor de Shtür-Ibbún.
Uddú-Nitat.
Ishmé-Gamir.
Pulu-Ishir.
Nieto de un hermano de Shtür-Ibbún I.
Llegó al trono después de la muerte, durante una cacería
de leones, de Ishmé-Gamir. Como éste
no tenía descendientes, la Dignidad Real debía recaer
en el pariente masculino más directo: Merúbothas,
padre de Pulu-Ishir, pero como era cojo de
nacimiento y la tradición prohibía que el rey tuviese
defectos físicos (evidentes) fue su hijo mayor quién se
sentó en el Trono de Persia. Pulu-Ishir
fue un rey bueno y sabio, que gobernó durante 50 años
y promovió los intercambios comerciales con los Ewann,
los Shinn, los Rush y los Nihonn (Japoneses).
Imitti-Gunum.
Hijo de Pulu-Ishir. Conocido como Auaras (El ahorrador, en Pharashih)
Tinath-Enlil.
Shar-Iddina.
Hardash-Emi.
Shuri-Adad.
Shar-Addón
II.
Ordenó construir el complejo de templos de Ahn-Tiokh y
embelleció mucho esta ciudad. Le sucedió su hijo Walanthias
que tomó el nombre de Shtür-Ibbún II.
Shtür-Ibbún
II.
Un rey muy longevo, vivió casi noventa años y reinó
durante sesenta y dos. Más conocido como Shtür-Ibbún-Neshkem:
Shtür-Ibbún, el despistado. Se cree que se mantuvo en el
trono tanto tiempo porque dejó el gobierno en mano de sus “Visires”
mientras él se dedicaba a su pasión favorita, el cultivo
de flores ornamentales. Bajo su reinado se comenzó la tradición
persa de las batallas de flores en las fiestas dedicadas a Addon. No
tuvo descendencia y con él terminó la séptima dinastía.
La Octava Dinastía.
(825BC-610BC)
Tras la muerte
de Shtür-Ibbún II se desencadenó
una fiera pugna por el poder que ya se venia gestando en los años
anteriores. Los nobles persas se dividieron en dos bandos. Por una parte
los defensores de mantener el “statu quo” existente y buscar
el desarrollo pacífico del Imperio en armoniosa convivencia con
sus vecinos que fueron conocidos como Khaluma (Las Palomas);
y por otro los que sostenían que el destino y la supervivencia
del Imperio estaban ligados a la conquista y sometimiento que los pueblos
que se encontraban en su zona de influencia, los llamados Shahiniya
(Los Halcones). En el 800BC ambos bandos llegaron a un acuerdo y eligieron
como Rey a Rashtazana, un joven noble susiano de antigua familia,
que se había mantenido al margen de las controversias políticas
que convulsionaban el Imperio y que tomó el nombre de Shar-Lenn-Peresh-Iddán
(Rey Lenn-Peresh, el Armonizador). Como solución de
compromiso, Shar-Lenn-Peresh-Iddán
designó dos Asrasha (Bocas del Rey: Visires) en lugar
de uno, caso que nunca se había producido en la administración
persa. Desde entonces cuando los persas quieren referirse a alguien
de quien no se sabe lo que piensa dicen: “Tienes dos
bocas, como el Rey Shar-Lenn-Peresh-Iddán”
Shar-Lenn-Peresh-Iddán
fundó la ciudad de Khor-Deonn (Gordium). Rey enérgico
al tiempo que conciliador. Controló con mano fuerte, pero generosa,
las crecientes divisiones del Imperio reformando la administración.
Además de nombrar dos Asrasha, creó varias secretarías,
que repartió inteligentemente entre los dos bandos, para agilizar
el aparato imperial y contrapesar el consejo de Nobles, cada vez más
dividido y por consiguiente, ineficaz. Instauró la figura del
Framanthar: Gobernador (daba cuentas sólo al Rey) en
las ciudades del Imperio que hasta entonces estaban controladas por
los Jefes de los Clanes.
Shar-Lenn-Peresh-Iddán
murió en el 761, dos meses después de haber abdicado en
su segundo hijo Dusthariya (Shar-Lenn-Peresh-Iddán
II), en detrimento de Shyatavitha, el primogénito,
quién se había inclinado claramente hacia las posiciones
de los Halcones. A pesar de sus diferencias políticas, ambos
hermanos se profesaban un profundo cariño, gracias al cual no
se llegó a la ruptura ni, por tanto, a la guerra civil y se alcanzó
un extraño compromiso, por el cual Dusthariya, que no
tenía hijos varones, proclamaba sucesor al único hijo
varón de Shyatavitha, su sobrino Rukhariya,
que a la sazón tenía sólo diez años y se
acordaba el matrimonio de éste con la hija mayor de Dusthariya,
garantizando así la doble línea hereditaria.
Conviene hacer
un aparte para explicar lo extraño de este galimatías
sucesorio. La tradición persa era extraordinariamente contraria
a los matrimonios cuando la esposa era mayor que el esposo y en este
caso la diferencia era de doce años. Si a ello unimos el hecho
de la consanguineidad de los esposos, que más que contravenir
la tradición era practicamente un tabú, comprenderemos
lo delicado de las circunstancias que exigían tales medidas.
Para complicar
más la situación, en el 751BC hubo un terremoto, no muy
fuerte, pero que destruyó el ala más antigua del Palacio,
donde vivía la Familia Real, y que acabó con la vida de
todos sus miembros.
Nuevamente, el
dividido Consejo de Nobles hubo de reunirse con intención de
solucionar el problema de la sucesión. Las divergencias eran
tan tremendas y el equilibrio de fuerzas tan formidable que la guerra
civil parecía inminente.
De forma curiosa
y milagrosa, la solución vino del exterior. En el verano del
750BC una delegación de los Shinn llegó a Persépolis
con una orden de Mu-Tao-Er, el Emperador de Shin-Ha.
Persia debía “entregar la Tierra y el Agua”
(una fórmula antigua para indicar sumisión y vasallaje).
Los embajadores Shinn fueron devueltos a su patria como exigía
la tradición entre pueblos civilizados... Eso, si convenientemente
despojados de sus lenguas, orejas y manos para que no quedase duda alguna
sobre lo que Persia opinaba de las pretensiones chinas.
El Consejo de
Nobles decidió de manera inmediata proclamar Rey a Shirvathraka,
Señor de Susa y descendiente por línea colateral de un
antepasado común con la anterior Familia Real.
Shirvathraka
con intención de reafirmar su incuestionable legitimidad tomó
el nombre de Shar-Lenn-Peresh-Iddán III.
Bajo su reinado y convencidos los Nobles de la necesidad de optar por
la solución de los Halcones se acentuaron algunas medidas, que
ya se habían tomado en el reinado de Shar-Lenn-Peresh-Iddán
II, para la creación de un fuerte contingente militar.
Bajo los sucesores
de Shar-Lenn-Peresh-Iddán III (Shar-Lenn-Peresh-Iddán
IV, V y VI) se efectuaron diversos intercambios comerciales
con otros pueblos y se continuó la política de fortalecimiento
militar.
El 710BC ve la
llegada al trono del último gran rey de la Octava Dinastía,
Shar-Lenn-Peresh-Iddán VII. Durante
su gobierno se funda la ciudad de Baak-Tara (Bactra) y se crea
el primer regimiento de Hutanuvaniya (Inmortales), la unidad
de combate por excelencia de los Ejércitos Persas durante los
siglos siguientes.
Después
de la muerte de Shar-Lenn-Peresh-Iddán VII
acaecida en el 685BC, se suceden 75 años de convulsiones internas
en el Imperio, gobernado nominalmente por los Reyes, aunque, en realidad,
controlado por los Señores de las Ciudades. Todo este proceso
de desintegración de la unidad persa culminará con la
muerte de Shar-Lenn-Peresh-Iddán XIX,
el último rey de la Octava dinastía, el fin del Imperio
Antiguo y la llegada al poder del Refundador de la Autoridad Imperial
y Creador del Imperio Medio. Hyot-Ashaish II.
Pero eso es otra
historia...
Anexo
a Lista de los reyes de Persia.
Según las
fuentes, tras Hyot-Ashaish II que fundó
la Novena Dinastía y reinó desde el 593BC hasta el 539BC.
La secuencia de los Reyes de Persia durante el Imperio Medio es la siguiente:
Amman-Meshdé
(539BC-527BC)
Shuppi-Liman
(527BC-512BC)
Atmann-Larsha
(512BC-501BC)
Uttar-Addón
(501BC-491BC)
Shamsi-Mittan
(491BC-470BC)
Hyot-Ashaish
III (470BC-430BC)
Hinf-Sher-Nuppushindd-Shkuathr
II (430BC-400BC)
Erish-Addón
(400BC-390BC)
Akhi-Mittan
(390BC-375BC)
Eribb-Apli
(375BC-370BC)
Shumi-Ilani
(370BC-363BC)
Ushé-Dan
(363BC-342BC)
Shuma-Ninu
(342BC-315BC)
Hardash-Adad
(315BC-298BC)
Shar-Nikal
(298BC-290BC)
Adad-Ishin
(290BC-267BC)
Shar-Ikkú
(267BC-259BC)
Ushpa-Ladad
(259BC-251BC)
Nur-Shar
(251BC-244BC)
Shush-El
(244BC-236BC)
Y finalmente Shan-Shakabbo
(251BC-210BC), rey tan tiránico y despótico que el pueblo,
harto de sus desmanes, sacó a gorrazos frigios del Palacio proclamando
la REPUBLICA.
DOCUMENTO
III
Inscripción
de Makhnú-Uysh en el valle de los reyes persas.

Makhhnú
- Uysh - Farsh - ni- shar - Addón - ni - shu - re - du - Kaneth
- Uysh - ni - aplu - Farar - Akadd - ni - nuppu - ana- khu.
Makhnú-Uysh
, Rey de Persia, protegido de Addón, hijo de Kaneth-Uysh, señor
de Pasargada, soy yo.
(NOTA) Se sospecha
que este rey era un usurpador... Como casi todos los fundadores de dinastías.
DOCUMENTO
IV
Unos breves apuntes sobre
lingüística entresacados de la obra “Lenguas y dialectos
en el imperio antiguo” del Prof. Kambuyja Sippor.
Según creo
entender, en el imperio antiguo coexistian varias lenguas y numerosos
dialectos en el territorio persa. Entre todas destacaban fundalmentalmente
cuatro, bien por su importancia sociopolítica, bien por el peso
demográfico que tenían dentro del Imperio.
En primer lugar
se habla del Apillanni, al parecer la lengua
de los primitivos pobladores del la cuenca del Shtür-Ibbún
(Estilpón) que fueron dominados por los pueblos persas llegados
desde algún lugar de la zona central de Pangea a finales del
quinto milenio a.C. La escasa permeabilidad de la estructura social
del Imperio Antiguo permitió, hasta la desaparición de
éste, la resistencia del Apillanni
como lengua del pequeño campesinado (tanto libre como esclavo),
a pesar de la presión continua de los dialectos persas. La ignorancia
que se tiene de este idioma es casi total pues, como corresponde a una
lengua de tan poca relevancia social, apenas se conservan inscripciones
o tablillas y su conocimento proviene fundamentelmente de la toponimia
pre-persa y algunas cuantas palabras que fueron adoptadas por los dialectos
persas.
Caso bien distinto
es el del Illeem que era hablado por los pueblos
que vivían en el curso inferior del río Urukh-Waih
(Uruguay) con los que los persas trabaron contacto tras la fundación
de Arbbel-Laabb (Arbela) durante la Cuarta Dinastía.
Estos pueblos gozaban ya en esta época de un alto nivel cultural
y tecnológico, e influyeron profundamente en el desarrollo del
mundo persa antiguo. Una rama de estos Illeemu parece ser asimismo
la que, en tiempos anteriores a la llegada de los persas a la zona,
se había desplazado hacia el oeste dando lugar a la civilización
de los Bapp-Illum. La pujanza cultural del Illeem
se combinó de tal manera con el extraordinario dinamismo existencial
de los persas que dió lugar al Fars-Illem (Farsoelamita),
lengua de la Corte y la cultura durante todo el Imperio Antiguo, que
pervivió como lengua religiosa y de intercambio cultural a lo
largo de toda la época imperial persa y que dejó una huella
muy profunda en toda las civilizaciónes del Mundo Antiguo y la
Edad Media de Pangea.
Frente o junto
a las anteriores se encontraban los dialectos persas. De estos los más
destacados son el el Phars o Fars
y el Pharashih, el primero era el dialecto hablado
en Farar-Akadd (Pasargada) que fue el estándar oral
dominante durante los Imperios Antiguo y Medio, probablemente porque
muchas dinastías eran originarias del sur del país; y
el segundo era el dialecto de Parsheh (Persépolis) que
adquirió importancia definitiva a partir del advenimiento de
la República, con el creciente poder de las clases mercantiles
(algunas, incluso, de origen no persa, pero que habian adoptado este
dialecto como lengua de comercio) afincadas tradicionalmente en la Capital
y su acceso definitivo a las estructuras del gobierno. La evolución
del Pharashih, con el aporte, lógico
y normal, de las otras variantes dialectales del Imperio ha dado como
resultado el Parshí (Persa
moderno).
(NOTA)
El Apillanni
y el Illeem eran lenguas emparentadas del
tipo aglutinante. Forman palabras por yuxtaposición de elementos.
Ejemplo:
aplu: hijo / aplu-ni: del hijo
Los dialectos
persas son lenguas del tipo flexivo. Forman palabras alterando la raíz
por medio de desinencias.
Ejemplo:
shunas: hijo / shunasya: del hijo
DOCUMENTO
V
Unos largos apuntes sobre
la literatura del Imperio Antiguo y la Epopeya de Hyot-Ashaish, fundador
mítico del Imperio Persa.
Están
entresacados (Cabe pedir disculpas por la traducción, supongo
que demasiadas veces imperfecta) de las obras “Textos arcaicos
en el Valle de los Reyes” de Shahmanzas Artamen. “El papel
de los templos desde la IV dinastía del Imperio Antiguo hasta
el final del Imperio Nuevo” de Aperamas Ellip y “Sobre la
cronología de la literatura persa, I Vol.” de Sharashiyas
Alamuth.
La reciente aparición
de una biblioteca de tablillas, aún sin traducir en su totalidad,
durante las excavaciones en la Necrópolis Real de Persépolis
parecen confirmar la existencia de documentos literarios anteriores
a la Cuarta Dinastía. En espera de los nuevos datos que puedan
aportar las investigaciones de estos hallazgos, debemos circunscribir
nuestros conocimientos sobre la literatura persa del Imperio Antiguo
a los elementos que hasta el presente poseemos.
El primer documento
literario persa que conocemos fue hallado en la tumba más antigua
del Valle de Los Reyes, la del Rey Ishkún-Zahir III
de la Cuarta Dinastía. Es una colección de himnos a Addón
escrita en Farsoelamita. En otras tumbas de dinastías posteriores
y en diversos templos han aparecido numerosos ejemplos de esta literatura
llamada hímnica, escritos también en Farsoelamita. Estos
himnos, además de su indudable interés literario nos ofrecen
una estampa vívida de aquellos tiempos remotos a la par que el
cuadro interesantísimo y completo de la religión persa
en el Imperio Antiguo, tema que quizá pueda ser tratado en otra
ocasión.
Frente a esta
literatura hímnica de carácter religioso; múltiples
restos, si bien fragmentarios, encontrados en los palacios, tanto de
los Reyes como de los Nobles de las Ciudades, nos confirman lo que la
gran obra literaria del Imperio Antiguo “El Poema de los
Hermanos”, descubierta en la biblioteca del Palacio de
Shar-Lenn-Peresh-Iddán VII, parecía
demostrar; la existencia de una rica corriente literaria de inspiración
heróica salida de la imaginación de los handiniya
(bardos) que relataban o cantaban las leyendas ya formadas por la tradición
mitológica persa y que ellos mismos, para satisfación
de sus auditorios palaciegos irían aumentando con episodios nuevos.
“El
Poema de los Hermanos” aparece recogido en dos grupos
de tablillas; uno, claramente más antiguo, escrito en Farsoelamita,
y otro de creación mucho más reciente, con toda seguridad
redactado durante el reinado del propio Shar-Lenn-Peresh-Iddán
VII, en lengua Pharashih. Las dos versiones apenas
difieren en lo sustancial, si bien es de destacar que la escrita en
Pharashih añade 300 versos más donde se incide
en el viaje de Hyot-Ashaish al País
de los Muertos para encontrar a su hermano Irkhab-Damu,
y aún otros 200 versos en los que éste relata su asesinato
a manos de su esposa, la princesa Wasa-Tuara
y los nobles “Bapp-Illemi”; y el el juramento que
Hyot-Ashaish hace de vengarlo.
El Poema comienza
con el baño de Gubal-Balat, madre de
Hyot-Ashsaish y virgen sacerdotisa de Addón,
en el Río Hal-Ilish que cruza las tierras del Reino
de Hamer-Meshah, el hogar primitivo de los persas. El baño de
Gubal-Balat es espiado casualmente por Addón,
Señor de los Dioses, el cual atacado por un profundo deseo de
poseerla, se transforma en agua y entra en ella, fecundándola.
Después de ocultar su embarazo finalmente da a luz dos gemelos,
Hyot-Ashaish e Irkhab-Damu,
que por temor abandona en la selva. Los gemelos, gracias a la intervención
de Addón, son encontrados por el pastor
nómada Ibem-Baar que los lleva con
él y los cría con la leche de una vaca y de una yegua.
Con el paso de los años estos crecen fuertes y salvajes, felices
con su vida errante hasta que el pastor les confiesa que no son sus
hijos. Deciden entonces partir en busca de sus orígenes y finalmente
llegan a las tierras de Hamer-Meshah, donde encuentran el país
subyugado por un gigante llamado Arkh-Erriann
que aterroriza al pueblo y mantiene secuestrados a los miembros de la
familia real.
Tras vencer a
Arkh-Erriann y liberar a los persas de la
tiranía del gigante, en agradecimiento el rey decide entregar
su hija única al libertador, pero al descubrir que son dos hermanos
no sabe que hacer y decide consultar a la sacerdotisa mayor de Addón.
Cuando ésta llega al palacio y ve a los héroes, reconoce
a sus hijos, confiesa toda la historia y muere de emoción. Entonces
hace su aparición Bashal, el heraldo
de Addón, que reclama el cuerpo muerto
de la sacerdotisa en el nombre del Señor de los Dioses y se lo
lleva con él para colocarlo en el Cielo. Bashal
aconseja al Rey, que para decidir cual de los hermanos será el
esposo de su hija y por tanto el heredero, los envie en busca de la
mayor maravilla que Addón puso sobre
el Mundo. Como todos preguntan qué es, cúal es su nombre,
dónde está, pues no lo saben; Bashal
dice a los hermanos que salgan y la busquen, que recorran el mundo hacia
todos sus confines y no desesperen de encontrarla, que llegado el momento
aparecerá y entonces se comprenderá la Voluntad de Addón.
Comienza entonces
un periplo viajero que lleva a ambos hermanos a traves de la tierra,
donde irán dejando muestras de su valor y su nobleza, realizando
múltiples hazañas como:
La
muerte del Lobo de Nath-Mauth, una fiera gigante que asola
los campos y devora a todo hombre o animal que se le ponga por delante;
como su piel es inmune a las armas, sólo después de acorralarlo
en su guarida de dos entradas pueden matarlo, estrangulándolo.
La
liberación del Rey Hal-Amman del cautiverio y la
milagrosa cura de sus ojos ciegos vertiendo en ellos la sangre de Shurgh-Augh,
el demonio blanco que lo tenía prisionero.
Finalmente llegan
a la montaña donde nace el Shtür- Ibbún
y contemplando el horizonte deciden separarse para poder ampliar así
la extensión de su búsqueda. Irkhab-Damu
se dirige hacia el suroeste y llega a las tierras de Bapp-Illum,
en donde tras realizar diversos prodigios acaba por casarse con la hija
del rey babilonio de quien había quedado prendado.
Hyot-Ashaish
por su parte se encamina hacia el sureste siguiendo el curso del Río
hasta su desembocadura. Allí se embarca y cruzando el mar arriba
a las desérticas “Islas de la Imprudencia”
en las que vive un pueblo de hechiceros.
“Una
tarde, después de recorrer un largo camino, cuando el sol ya
desaparecía -dice el Poema- encontró un lago
con árboles, hierba y agua. Y en su orilla, un asado con tortas
de trigo blanco encima y junto a él una copa de vino rojo como
sangre de toro. Y se acercó con curiosidad por ver que era aquello
y como no halló a nadie cogió la copa y bebió.
Y cuando el vino llenó de calor su cuerpo tomó su cítara,
y la apoyó contra sí, y rasgó sus cuerdas y acompañó
sus dulces sonidos con una canción. Allí cantó
Hyot-Ashaish, El de la larga barba. Y su
voz sonó fuerte y clara, y hasta las aves nocturnas cesaron su
vuelo, y hasta las aguas pararon su curso, y hasta el viento y los árboles
callaron para oír al hijo de Addón que
cantaba. Dijo que él era el azote de los malvados, que cada campo
de batalla era como un torneo, que el desierto y las montañas
eran sus jardines, que combatía a los demonios maléficos
y a los dragones y que las fieras salvajes eran para él como
cachorrillos en busca de una dulce caricia”.
La vieja Reina
de los hechiceros que estaba oculta y escuchaba, se enamora de Hyot-Ashaish
y transformándose en una bella muchacha se presenta de improviso
y se sienta a su lado. Hyot-Ashaish da gracias
al Padre por haberle enviado en mitad del desierto
comida, vino y una hermosa joven que le acompañe, y llenando
la copa se la ofrece a la hechicera; pero cuando ésta escucha
el nombre del Supremo Addón comienza
a sufrir extrañas tranformaciones, palideciendo y volviéndose
negra alternativamente. El héroe sospecha entonces que aquí
hay algo de la maldad que él combate y sacando una cuerda de
setenta vueltas sujeta a la bruja y le ordena que confiese quien es.
Una vez que la orden se cumple aparece ante él la vieja y decrépita
hechicera con el malvado rostro lleno de arrugas. Horrorizado Hyot-Ashaish
coge a la vieja por el cuello y sin vacilar la corta en dos con su espada,
la sangre de la bruja salpica la cara del héroe y se escurre
hasta su boca, y sin darse cuenta la bebe; a partir de ese instante
comprende el lenguaje de los animales.
Tras esta aventura,
Hyot-Ashaish se aleja de allí y vuelve
a embarcarse para retornar a la desembocadura del Shtür-Ibbún.
Una vez que llega a tierra, los pájaros cuyo idioma ahora entiende,
le informan que su hermano ha muerto. Desolado, busca y encuentra las
Puertas del País de los Muertos, llega al mar
que separa la Tierra de los Desventurados del mundo
de los vivos y lo cruza usando sus ropas como velas. Cuando encuentra
a Irkhab-Damu, éste le cuenta como
ha sido asesinado por su esposa, que fingía amarlo, y por los
Bapp-Illeemi que lo envidiaban y no lo querían como rey. Hyot-Ashaish
jura vengarlo y aquí termina, súbitamente, “El
Poema de los Hermanos”.
La existencia
de otras composiciones “menores” que retoman y completan
el tema de “Los Hermanos” junto con el hecho de que falten
algunos trozos intermedios prácticamente nos confirman que, con
seguridad, el Poema está incompleto. No obstante conocemos parte
del final de la historia por otro poema mucho más breve encontrado
en las excavaciones del Palacio de la Ciudad, en Susa.
“El
Canto de la Fundación” cuenta el retorno de Hyot-Ashaish
desde el País de los Muertos,
como cuando desfallecido y casi muerto por la aventura en el Submundo
es amamantado, gracias a la intervención de Bashal,
por la Gran Madre de los Dioses, Rammatari;
consiguiendo así la inmortalidad. Cuenta también
“El Canto de la Fundación” como, cuando
el héroe se dirigía a Bapp-Illum para cumplir
su venganza es reclamado por los campesinos del Shtür-Ibbún
para que los libre de Djed-Nesi, la serpiente
de siete cabezas y siete colas, como la engaña con diversos acertijos
y la emborracha con vino de siete recipientes diferentes, como la mata
y la descuartiza y construye con sus huesos las primeras murallas de
Persépolis. Llama después a sus parientes,
los persas, para que vengan a habitar en las Tierras
del Río y finalmente se cuenta también como,
tras la llegada de los persas, Hyot-Ashaish
después de pedirles que no olviden el juramento de venganza que
les compromete a ellos como parientes suyos, asciende al Cielo en forma
corpórea, por orden de Addón,
para proseguir su búsqueda en las estancias del Supramundo, así
como su hermano Irkhab-Damu lo hace en el
Submundo hasta que la Voluntad de Addón
se cumpla.
DOCUMENTO
VI
Una muestra de
un himno a Addón. Éste fue encontrado
en el Gran Templo de Pasargada . Según comenta Sharashiyas Alamuth
fue escrito probablemente durante el reinado de Pulu-Ishir.
Alabado seas,
Addón
Señor de los carros
Supremo gobernante en los Cielos
Que tus dominios extiendes
Hasta los bordes del Mundo
Tú
eres el silencio en la montaña
Tú eres la montaña del espíritu
Tú eres el espíritu en el bosque
Tú eres el bosque del deseo
Tú eres el deseo en la palabra
Tú eres la palabra del silencio
Tú,
que nos apartas del mal,
Eres Tiempo
Primer amor y recuerdo
Amable tierra
Florecer de frutos purpúreos
Contigo
Resplandor celeste
Dios que ciñes
Alrededor
Con tus brazos
Año tras año
Jubiloso
El estruendo de las armas
Llegamos, rebaño errante
A esta tierra extraña
Bajo tu guía acompañados
Atravesando el desierto
Sufriendo las amenazas del mundo
A grandes pasos
Desde la lejana patria.
(Aquí
falta un fragmento)
Sobre la cabeza
El pueblo
Hijos de los héroes
Despreciando la muerte
Príncipes del agua y la tierra.
Bajo el sagrado Cielo
Anunciando en orgullosa fiesta
Nuevas hazañas
El dia de la marcha
Como antaño
Sin temor en el espíritu
(Otro
largo fragmento falta aquí)
Quién sino
Tú
Conoce el corazón de las almas
Quién estará con nosotros
En la suerte desdichada
Quién sino
Tú
Revive la esperanza
Quién cuando el cruel destino llegue
Dará consuelo y gloria
Quién sino
Tú
Señor nuestro
Dueño de los carros
Addón
Emperador del Cielo.
DOCUMENTO VII
Comunicación del
Cónsul Karlakiyash a los muy nobles y muy leales Señores
Senadores de la República Persa.
Estimados
Padres.
Comencé
mi mandato con grandes dificultades pues un gran ejército de
jinetes eeuuanos se lanzó sobre Samaria que
sólo estaba defendida por unos valientes "Spearman"
de élite y unos nobles "Immortals".
Trabado el combate nuestros Dioses venerados vinieron
en nuestra ayuda y los eeuuanos sufrieron una aplastante derrota perdiendo
tres grandes unidades de combate y retirándose otras dos con
terribles heridas. El valor demostrado por los "Immortals"
fue tan magnífico que nuestra civilización entró
en una Edad de Oro.
Como no todo
iba a un lecho de rosas, se nos comunicó que los aztecas y los
alemanes comenzaron a construir La Capilla Sixtina.
La nueva situación
planteaba la duda de mantener el estado de guerra con los eeuuanos y
los zulúes o intentar llegar a un acuerdo con ambos y solucionar
las diferencias sentados en la mesa de negociaciones con unas cuantas
bottellas de "syrah", nuestro mejor vino.
Me decidí por ésto último. Los zulúes, abstemios
por naturaleza no quisieron siquiera escuchar nuestra oferta. Los eeuuanos,
más razonables y encantados de sentarse en nuestra mesa, no se
sabe si por los mamporros que nuestros heróicos muchachos les
habían propinado o por la perspectiva de unos tragos gratuitos,
se avinieron a charlar con nosotros. La estrategia de emborracharlos,
de todas maneras, no dió resultado y se negaron a firmar un acuerdo
de paz por menos de la desorbitada suma de 200 oro... ¡Buitres!
¡ Y eso que habíamos abierto unos reservas!
Relevado de
la tarea de guerrear contra los EEUU, y confiando que
al impresentable de Shaka no se le diera por aparecer
con "traviesas" intenciones, pensé aprovechar mi tiempo
de Edad Dorada para fortalecer nuestro ejército
creando unidades "Immortals" y construyendo
"Barracks" en varias ciudades. Fue pensarlo y hacerlo. Con
16 nuevas unidades "Immortals" y tres "Warrior"
que ascendí, sumadas a las cuatro que había ya, tenemos
23, y de momento seis más que pronto estarán listas. También
se terminó un "Spearman" en Samaria
para contribuir a su protección. Se construyeron cinco "Barracks"
nuevos (Antioch, Persépolis,
Tarsus, Arbela y Pasargada)
y hay cuatro en proceso. Creo que pronto estaremos listos para pasar
a la acción.
Otros acontecimientos
que pueden ser interesantes y sucedieron durante mis mandato son la
construcción de un mercado en Arbela, dos bibliotecas:
una en Tiro y otra en Sardis, y dos
templos: en Bactra y Gordium. Las
carreteras a Gordium y a Samaria han
sido terminadas, todas nuestras ciudades están ahora comunicadas.
Podemos ahora comerciar con varias civilizaciones, pero eso decidí
dejárselo a mi sucesor, si lo estima oportuno. Las minas de hierro
que hay cerca de Gordium también tienen carretera
y puede ser útil su intercambio. Egipto y los ingleses firmaron
la paz. Los americanos, los franceses y los iroqueses han comenzado
Sun Tzu. El Tesoro guardado en las
arcas asciende ahora a 1276 oro.
Y nada más.
¡Salud
y suerte!
Aquí terminan
estos documentos que nos revelan algunos aspectos del mundo persa en
la Antigüedad del "Desafío frenético y multitudinario
persa".
Fueron traducidos
por Carloquillo para satisfacción propia y con objeto de entretener
a _j6_, Info, Frucus, Herzog, Magno_uy, Plan Austral, Krunoslav, Al
Khintna, Estilpón y Chilean President, jugadores del "Desafío"
y a cualesquiera otros visitantes ocasionales que por allí se
dejaran caer.
Podéis encontrar "El Desafío" en esta dirección
del foro hispánico de Apolyton: http://apolyton.net/forums/showthread.php?s=&threadid=76753
(POST SCRIPTUM)
El mérito
de estos documentos no es mío sino de la maravillosa capacidad
del ser humano para convertir en belleza sus ilusiones y sus miedos.
Los materiales
están tomados de las mitologías, las literaturas y la
historia de todos nuestros antepasados, así como del desarrollo
que los jugadores imprimimos a la partida de CIV III: "El Desafío
frenético y multitudinario persa"
Os revelaré,
por ejemplo, los secretos del "Poema de los Hermanos".
La idea general
de una epopeya persa proviene del "Poema de Gilgamesh", un
texto sumerio-asirio encontrado en la Biblioteca del rey asirio Asurbanipal.
El tema de los gemelos es bastante recurrente en todas las mitologías
indoeuropeas. La fecundación por medio del agua proviene del
Kalevala finlandés. La muerte del Lobo de Nath-Mauth es prácticamente
el primer trabajo de Hércules, el León de Nemea. Y así
sucesivamente. El propio héroe tiene mucho que ver con Rustem,
un personaje de la auténtica mitología persa. El viaje
al País de los Muertos es tan común que incluso podemos
encontrarlo en la mitología cristiana. De Wagner saco, también,
el tema de la sangre que probada permite entender a los pájaros.
Los viajes por mar a islas desconocidas aparecen en las mitologías
griegas, nórdicas y célticas, por ejemplo el Viaje de
Bran o San Brandán, en la versión cristianizada. Incluso,
el nombre Islas de la Imprudencia está tomado de una novela de
Robert Graves, que por cierto nada tiene que ver con esta historia,
salvo que relata los descubrimientos de los españoles en Oceanía.
Como podéis
ver mi único mérito es la buena memoria y quizá
una cierta facilidad para los cócteles que seguro me viene de
mi afición al alcohol...
He de reconocer
que El Himno a Addón es de mi entera "paternidad",
por lo que asumo todas las responsiblidades que de ello puedan derivarse.
SIEMPRE VUESTRO CARLOQUILLO, que os recomienda "Sed CIVilizados"